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Homeschooling ¿sí o no?

Como dije en mi último post, estoy llevando a mis hijos al parque al mediodía.

Ahí conocieron a otros niños y después de unas semanas tienen un grupito increíble.
Comen juntos en el parque, juegan y disfrutan mucho. Han congeniado muy bien, y, para mi suerte, todos los niños, que tienen la misma edad que Marc, tienen hermanos pequeños que rondan la edad de Pablo.

Lo curioso de todo esto es que, excepto otro papá y yo, el resto de niños no están escolarizados. Algunos empezarán por primera vez el año que viene, cuando la educación se vuelve obligatoria. Pero otros papás y mamás se mantienen firmes y no tienen intención de llevar a sus hijos al colegio, ni el año que viene, ni nunca.

Es muy curioso e interesante escuchar a los padres que no piensan llevar a sus hijos al colegio. En muchas cosas estoy de acuerdo. Con dedicación estoy segura de que los niños pueden aprender igual en sus casas.

Los niños que hacen homeschooling no es que se queden enclaustrados en casa. Más bien tienen papás y mamás que tienen trabajos totalmente compaginables con su vida familiar, lo que les permite hacer mil excursiones, irse de museos, y poner un “profe particular” en sus vidas para que el pequeño/a aprenda lo que por ley deberían aprender en cada curso escolar.

Y entonces me viene a la memoria el día que me dio por desescolarizar a Marc, y lo bien que nos fue el resto del año sin ir al colegio. Y os juro que a veces me da pena tenerlo escolarizado. Podríamos hacer tantas cosas si no tuviese que ir al colegio… podríamos hacer muchas excursiones, podríamos viajar como hicimos en el 2017..( podríamos…podríamos..).
Por otro lado me quedo tranquila, porqué Marc va al colegio contento, le gusta, disfruta y tiene un gran grupo de amigos.

Creo que tanto el homeschooling como la escolarización tienen sus cosas buenas, y sus cosas malas. Pero sobre todo creo fírmemente que el homeschooling debería ser una opción más .

Que aporta el homeschooling?
– Educación de forma más libre y no estructurada.
– Tiempo en familia.
– Aprender descubriendo y no por imposición.
– Aprender, no memorizar.
– Socializar con quien quieren, y no por imposición.
– Desarrollar una relación padre-hijo fuerte.
– Más tiempo entre adultos.
– Aprendizaje a través de los propios intereses del niño.
– Mayor orgullo por consecución de logros. Ya que están motivados por si mismos.

Contras del homeschooling:
– Los padres pasan a ser los maestros…y no todos los padres están preparados.
– No es legal.
– Los padres deben enseñar una amplia gama de temas o contar con la ayuda necesaria de profesores particulares, por ejemplo.

 

Y tu…

¿ sabías lo que es el homeschooling?

¿ Que piensas sobre NO escolarizar a un niño?

 

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Confesiones: Odio el parque.

Enserio, no me gusta nada. Me parece en muchas ocasiones un ambiente hostil, dónde padres y madres se sumerjen en las pantallas de sus teléfonos, evadiendo cualquier cosa que hagan sus hijXs.
Claro que no todos, pero, podríamos echar una vista rápida a cualquier parque y contar cuantos padres y madres tienen el teléfono constantemente en la mano sin prestar NA-DA de atención.

Por otro lado están las criaturas. Que si déjame el juguete, que si no te lo dejo, que si quieres jugar conmigo, que si tú no puedes jugar con nosotros, que si fulanito lleva más de 10 minutos en el columpio, que si a menganita estando en el tobogán le han dado un empujón porque no se tiraba..

Quizá es que estoy demasiado encima. Si, definitivamente hablando con mis amigas ( las que ya tienen hijos y conocen esta historia me refiero) me doy cuenta de que la culpa de la ansiedad que me da ir al parque es solamente mía.

Que quizá no debería estar tan encima de mis hijos… O si. Es que a ver…iluminarme…
Porqué en mi caso tengo que estar encima de Pablo 24/7, que cuando se le antoja algo no hay quien lo pare, así tenga que liarse a ostias, mordidas, o patadas. 

Y por otro lado esta Marc, que le encanta compartir, pero juega de una manera tan tremendamente intensa que muchas veces asusta a quién juega con él, y tengo que estar constantemente mirándolo y meneando las manos diciendo : tranquiloo…juega traaaanquiiiiilooooo…

Enfin, esta ansiedad empezó cuando Marc tenía cómo dos años. Pero se intensificó al nacer Pablo. Entonces me volví experta en estadística : ¿ Que días va menos gente al parque? ¿ En qué horario va menos gente al parqué ? ¿ Que tipo de familias van a ese parque y qué tipo de familias van a este otro?

Así fue como descubrí que si íbamos al parque al mediodía y/o final de la tarde ( 7,30..) el parque aún tenía niños, así que Marc y Pablo podían socializar, que normalmente al mediodía los niños van con los abuelos, que suelen prestar atención a los peques sin ningún tipo de dispositivo en la mano. También descubrí que al principio del curso escolar, después del cole los parques se llenaban cual conciertos, pero una vez que empieza el frío la cantidad de niños disminuía considerablemente.

No sé si algún día se me pasará la ansiedad que siento al tener que llevar a mis hijos al parque. Porqué esto que siendo es ansiedad de verdad. Tampoco sé porqué, ya que no he tenido percales “parquiles”, pero aún así, os lo juro, no me gusta nada.

 

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Carta pública

El día 10 de septiembre hizo 4 años que dejamos de saber la una de la otra. O más bien yo de ti. Desgraciadamente me he tenido que ir encontrando mensajes tuyos alguna vez que otra en mi blog, y también en mi página en Facebook.

1460 días me han dado mucho para pensar. Para sentir, y también para dejar de sentir.
Cuando se decide romper una relación así de tajada, y más una relación importante como es la de una hija hacia la mujer que le dio a luz, al principio es como cortarse. Literalmente. Arde y escuece.
El día que decidí a ciencia cierta que para mi ya no existías, fue un día muy agridulce. Ese día recordé cosas bonitas que había vivido contigo. Cómo cuando antes de dormir me cantabas ” Bruno el payaso”, o aquella anécdota de que me encapriché de un elefante de peluche y un día de repente y sin venir a cuento me lo compraste. Me acordé de nuestras confidencias, de nuestros paseos, de cuando íbamos a comprar los libros para el nuevo curso y los olíamos porqué nos encantaba cómo olían. También recordé las tardes de biblioteca, y hasta el onceavo cumpleaños de mi hermano Kevin, cuando fuimos al acuarium y después al parque Güell.

Por el contrario también recordé cuando la hora de hacer los deberes era una pesadilla porqué perdías los nervios y me pegabas. Recordé cuando decidiste serle infiel a mi padre, decidiste divorciarte y luego te arrepentiste…para luego arrepentirte de haberte arrepentido, así varias veces y volviéndonos locos a todos. Desgraciadamente sólo puedo culparte a ti de haber roto nuestra familia. También recuerdo cuando echaste a mi padre de casa, y tuve que soportar verlo dormir en el coche, pudiendo tener un techo. No fue hasta que conocí a mi suegra personalmente cuando me di cuenta de ese acto tan cruel. A confidencia pública, contaré que mi suegra no soporta a su ex marido, y cuando necesitó techo, ( y yo presente para verlo), se lo ofreció, sin chantaje y sin reproches.
Recuerdo el control que tenías sobre mi. Me leías los diarios, te metías en mi ordenador. Me lo registrabas TO-DO. Quisiste controlar con quien salía y no respetaste mi espacio.
No fui una adolescente normal. No me dejaste salir a la playa en verano con mis amigos. No me dejaste salir al cine en muchas ocasiones. Ni siquiera me dejabas una cuarta parte de libertad de la que tenían mis amigos y conocidos. Y así fue cómo de no poder hacer nada, dejaron de contar conmigo. Y así fue que de tanta ansia de libertad, cuando por fin pude ser libre se me fue de las manos. Y si, te culpo a ti y a tu maldita forma de educar.

Fui una adolescente y una post-adolescente con muy poca autoestima. Pero ¿quién puede tener una mijita de autoestima, viviendo en una casa que se desmontaba a trozos a cada momento? Tenía tanta falta de recurso emocional, que te creí cuando me dijiste que Henry no me quería, y cómo una idiota preferí hacerte caso a ti, ” mi madre “, la mujer que se supone que debería querer lo mejor para mi. Y no sólo decidí romper la relación, si no alejarlo de su hijo.
Maldije mil veces ese momento. Sobre todo después de conocerlo a fondo, descubrir que no solo es una maravillosa persona, si no un magnífico marido y un insuperable papá.
Afortunadamente de una manera u otra el destino quiso que tuviésemos que viajar a solas un mes a Cuba, tiempo suficiente para enterarme de todo lo que habías soltado por tu boca sobre mi, y que Henry descubriese que yo no era tan mala cómo le habían contado. Ahora resulta, que años más tarde no puedo verme sin él y estoy enormemente agradecida de que el destino lo hiciese el papá de Marc, y también el de Pablo.

Destrozaste mi vida de mala manera. Lo que una madre no hace. Usaste nuestras confidencias para atacarme. Me utilizaste, me quisiste dominar,  y cuando viste que me escapaba de tus garras, usaste tu último recurso: la violencia física.

Afortunadamente esa herida, que al principio ardía y escocía, se fue cerrando. No sin antes llorar muchas lágrimas de rabia, impotencia, frustración.
La familia que yo creé, y los amigos que empezaron a ser familia me ayudaron mucho. Empecé a buscar mi camino. Y descubrí lo que era la estabilidad de verdad. Como en un cuento de hadas, que cuando la madrastra desaparece la vida le sonríe a la princesa me pasó a mi.

Y no digo que vaya a olvidarte, aunque…te confieso que no recuerdo tu cara. Literalmente. Tengo que mirar una foto, y curiosamente cuando te veo…te reconozco, claro que si, pero a la vez…no te siento. Es como mirar una foto de mi vecino o cualquier conocido que hace años que no veo. El único sentimiento que me queda ahora mismo es pena…de ver a mis hijos crecer, aprender, vivir, descubrir, y que no lo puedan compartir con alguien que vive tan cerca. Te has convertido en algo así como…¿ tu ex suegra ?

Ahora si te creo, cada uno tiene lo que se merece.

Mi herida ahora es una cicatriz, que de vez en cuando raspa y vuelve a sangrar un poco. Porqué desgraciadamente estuviste demasiados años en mi vida como para olvidarte del todo.

¿ Y por qué escribo esto ? ¿ Por qué en público ?

Porqué tú no eres la única mujer que no ha sabido ser madre. Quiero dejar atrás ese tabú. Existen las mujeres que a pesar de haber parido no se merecen el título de madre, y mi blog es cada vez más leído, así que estoy segura de que esta carta, este testimonio, le hace sentir apoyada a alguna persona que también haya tenido la desdicha de haber nacido en el seno de una familia que no supo ser familia.

 

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Vuelta al cole 2018.

Otro año más estamos a puntito de empezar el cole.
De hecho en algunas CCAA ya han empezado!
Aquí en Catalunya se empieza el día 12, así que aún podemos disfrutar un par de días más.

Y ya, a dos días de empezar las clases, tenemos todo el material necesario comprado: batas, uniforme escolar, mochila, libros, ropa de temporada y zapatos.

¿ Qué hemos preparado para la vuelta al cole ?

Todo el material escolar, así como libros y uniformes se compran dentro del mismo colegio.

Este año he decidido que los días de cole mis hijos van a ir vestidos de chandal. ¿ Porqué? Porqué es más cómodo y más económico. Así que este cambio de temporada la compra ha sido bastante sencillita:

  • 6 pantalones de chandal para Marc, y otros 6 para Pablo ( a conjunto, cómo no)
  • 15 camisetas para Marc y otras 15 para Pablete.
  • Un par de bambas y un par de zapatos para cada peque.

Cómo en cada cambio de temporada, Primark y Lefties han sido nuestros aliados para una vuelta al cole no demasiado subidita de precio.

Mochila decathlon ( elegida por Marc),  2,99 la mochila + 5,99 imprimir un dibujito y su nombre.

Paraguas de una tienda de barrio : 10 euros.

Bolsita de desayuno: 1 euro.

Tuppers para el almuerzo: 5 euros.

Y ahora sólo queda…¡ estrenar todas éstas compritas !

¿ Quien tiene ganas de que llegue el primer día de clase?

 

 

 

 

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¿ Quien se ocupa más de las tareas del hogar? Visión personal

Hoy traigo un post de esos que pueden dar que hablar, ya que respecto a este tema hay muchas opiniones. Todas válidas.

Los tiempos cambian y ( afortunadamente ) ya no es la mujer la que se ocupa 100% de las tareas del hogar, aunque aún hay muchas mujeres que afirman que la mayor parte de la carga de las tareas del hogar recae sobre ellas.

¡Y me lo creo! Porqué la gente no cambia de la noche a la mañana y son muchos, muchos años viviendo en una sociedad machista. Aún así, que los hombres de hoy día se impliquen en las tareas del hogar y en la paternidad, depende de tres factores:

Cómo fueron criados, ( importante lo que han visto en su infancia y adolescencia). Aún me acuerdo cuando me eché mi primer noviete “serio”, de esos con los que superas el año de relación. Su mamá siempre había sido ama de casa y el papá el que traía el dinero. De echo siempre que veía a la mamá en su casa, me la encontraba cocinando, lavando, barriendo, etc. Nunca sentada. Entrar en esa casa me recordaba a “ cuéntame “, os lo juro. Pues bien, un día, mi aspirante a futuro marido me dijo, “ cuando nos casemos yo quiero que te ocupes de criar a los hijos que tengamos y del hogar, y no te preocupes por trabajar “, y me lo decía a mi, que empecé a trabajar a los 16 años, que quería ser una mujer independiente. JA JA JA. Por supuesto le dije que NO. Pero, para que veáis lo importante que es los valores que se le enseñan a una persona.

-También depende de NOSOTRAS, que los hombres cambien. No accediendo a convertirnos en amas de casa por imposición. ( otra cosa es la situación familiar y otros motivos que comentaré más adelante).

Y el último factor: depende de ELLOS mismos cambiar. Si no tienen intención de cambiar, la mujer puede hacer dos cosas: someterse, o seguir en su lucha de buscar una pareja ideal que se compenetre con su forma de ver y vivir la vida.

Entonces.. ¿ Quién debe ocuparse de las tareas del hogar ?

Aquí es donde cada uno tiene su opinión personal. Y muchos coinciden con que “ a partes iguales”.

Yo voy más allá, porqué creo que técnicamente es imposible hacer las tareas del hogar a partes iguales si las dos personas NO tienen la misma rutina laboral. Ejemplo: Si uno de los dos ( da igual si hombre o mujer) no trabaja fuera de casa.. ¿ debería asumir la mayor parte de las tareas del hogar ? Personalmente, creo que SI. Vamos, a mi me ha tocado trabajar mientras que a Papi no, y os lo juro.. me hubiese jodido mucho no haberme encontrado la comida hecha, o la casa limpia, para qué vamos a mentir.

Así que ahora que soy yo la que pasa más tiempo en casa, asumo mi rutina de tareas del hogar con gusto. Mientras Papi trabaja, yo limpio y cocino para todos, incluido él, y trato de dejar absolutamente todo listo para que cuando él llegue a casa, ni Papi ni yo tengamos que mover un dedo hasta el día siguiente. Y cuando me toca trabajar a mi ( porqué también trabajo), igual, cuando llego a casa tengo niños duchados, casa limpia y comida hecha. La diferencia es que a mi, me toca esa rutina 4 días a la semana y a papi 2. Porqué, además, en mi casa hay 1 día a la semana en la que ni él ni yo hacemos nada de nada, solo disfrutar en familia. 

Si uno de los dos no trabajase fuera de casa ningún día, ( en nuestro caso) se ocuparía de las tareas del hogar en un…90%? mientras que el que trabaja fuera, sólo ayudaría. ¿lógico no?

Y si los dos trabajásemos mucho fuera de casa…( que no creo que se dé el caso porqué hay dos niños que atender ) no dudaríamos en contratar un ayudante ( pero para eso tendemos que esperar a que nos toque una lotería).

¿ Cómo organizáis vuestras tareas del hogar?

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5 cosas que NO hice antes de ser madre

Seguro que ya lo sabéis, si no os lo digo ahora: fui mamá muy joven. A los 19 tuve a Marc y tres años y medio más tarde, con 23, a Pablo.

Siempre digo que haber sido madre joven tiene muchas ventajas. Más de las que mucha gente se imagine. La fuerza, vitalidad, paciencia, por no decir las oportunidades de encontrar trabajo, y con un poco de fuerza de voluntad, seguir avanzado en los estudios o en la autopromoción en alguna empresa.

Pero una cosa no quita la otra, y es que aunque teniendo hijos puedes hacer infinitas cosas, hay algunas que por prioridad, por pereza, por falta de tiempo, de ganas, o de dinero, acabas NO haciendo.

Afortunadamente el tiempo pasa, los niños crecen y seguramente en algún momento esos deseos se puedan cumplir en algún momento.

Hoy he elaborado una lista con 5 cosas que pienso que debería haber hecho:

  • Me encantaría haber aprendido a hacer surf. Aunque antes de que acabe el verano tengo pendiente una salida con papi a practicar paddle-surf…vamos, que algo es algo. Nos conformaremos.
  • Me gustaría haber viajado lejos. Porqué ahora podríamos, pero me parece una auténtica falta de respeto hacia mi suegra tener dinero, por ejemplo para ir a…EEUU, México, o cualquier país lejano y no ir a visitar a la familia, así que en definitiva, cada vez que tenemos el dinero suficiente para poder ir a cualquier sitio, acabamos viajando a Cuba. Y el resto de viajes los hacemos por España o Europa.
  • Asisitir a un concierto. Esto es cuestión de prioridades, Papi y yo salimos solos de vez en cuando y podríamos haber ido a algún concierto. De hecho estuvimos a punto de ir al de Leoni Torres. Pero al final, siempre preferimos salir a cenar. ¿ Iremos de concierto antes de que acabe el año?
  • Ir al parque de atracciones. El primer parque de atracciones al que he ido de adulta ha sido al Tibidabo y…con Marc. Hace a penas una semana y media volvimos a ir…con Marc y Pablo. Obviamente solo los niños se montaron en cosas. Me hubiese encantado ir al parque de atracciones y sentir yo la adrenalina de las atracciones.
  • Hacer un voluntariado en algún país necesitado. Siempre se me ha quedado la espinita. Con niños es muy difícil, y este año estuve a puntito de apuntarme a una misión en kenia con un grupo de amigas. ¿ Porqué no lo hice? La misión era en Julio…y en Julio estábamos en Cuba. No descarto que Papi y yo cojamos las vacaciones del año que viene en función de la próxima misión veraniega.

Como podéis ver el problema real no es haber tenido hijos, si no las prioridades que se establecen una vez llegan estas pequeñas criaturas a nuestras vidas. La cuestión ( pienso yo) es cumplir nuestros deseos y objetivos, a medida que el tiempo va pasando y se presentan las oportunidades.

Y vosotr@s…¿ tenéis planes pre-maternidad aún por hacer?

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¿ Es el colegio lo más importante en la educación preescolar?

Definitivamente, creo que nunca el colegio es lo más importante.
Hay otras cosas más importantes e interesantes que estar entre cuatro paredes escuchando cosas de las que nisiquiera nos acordaremos semanas más tardes.

Por desgracia, en España la educación empieza a ser obligatoria en primero de primaria (6 años) y es por eso, que desde que Marc empezó el colegio decidí que iría al colegio, si. Pero siempre que no hubiesen cosas más importantes.

Y..¿ que hay más importante que el colegio en la educación preescolar? Sin duda alguna, la familia. Papi trabaja muchas horas, los fines de semana también. De hecho suele descansar miércoles y jueves, o jueves y viernes. Por otro lado, ya sabéis, yo trabajo dentro y fuera de casa, y no me refiero a ser ama de casa, que eso ya es otra historia.. por lo tanto, el tiempo de calidad que podemos estar todos juntos es poco. Así que un día decidí que siempre que estemos los 4 juntos, Marc no iría al colegio. Eso coincide con los lunes, que Papi trabaja en turno de mañana y también los jueves por norma general.

Hacer esto ha generado algunas críticas. Que si Marc no va a aprender tanto como sus compañeros, que si no va a seguir una rutina, que si no tiene estabilidad,,,
La verdad es que ese tipo de comentarios me entraban por un oído y salían por el otro, y más cuando me di cuenta de que en el colegio al que va Marc incluso hay niños en preescolar que solamente van por la mañana y no regresan a la tarde.

Pero además de no importarme..enserio..¿ tan importante es perder 8 horas al día en el colegio? Que si, que aprenden, y socializan. Pero…acaso no podría aprender un niño de 5 años en casa lo que aprende en el colegio? ( por supuesto que si, e incluso mejor, como pude comprobar el año pasado mientras hacíamos homeschooling). ¿Enserio faltar un día entero y la mitad de otro va a hacer que mi hijo socialice menos?

Definitivamente yo lo tengo claro. Ya tendrá tiempo en un par de años de seguir una rutina marcada por la legislación. Ya tendrá tiempo de pasar, nada más y nada menos que 10 años de educación obligatoria siguiendo la misma rutina día tras día, mes tras mes, año tras año.

Mientras, y ahora que podemos sin repercusiones legales, disfrutaremos. Aprenderemos el uno del otro. Irá al colegio, pero estará con nosotros también. Reiremos, investigaremos, jugaremos, y pasaremos tiempo juntos, añadiendo momentos a ese baúl de los recuerdos que es la memoria.